Las fiestas en Menorca como la de Sant Joan en Ciutadella son únicas y espectaculares

Sant Joan

Las populares fiestas en Menorca están vivas. En nuestra isla, afortunadamente, no se ha dado lo que por desgracia ocurre en otros pueblos en que víctimas del plástico y la vorágine, sus fiestas más tradicionales y auténtica se debaten entre la adulteración, la fosilización o, peor aún, su extinción.

En Menorca sus fiestas son una manera lúdica de medir el paso del tiempo. Finalizadas las de un año se sueña y prepara las del siguiente. Nuestras fiestas tradicionales, en la que caballos y jinetes son protagonistas indiscutibles, son un vehículo de comunicación social, al tiempo que un acto de respeto, de reafirmaión, en las propias raíces.

Protocolos y costrumbres se mezclan mientras los caballos, ricamente enjaezados, saltan entre la alegría de la población y los jinetes -caixers-, haciendo gala de su maestría, saludan elevando al aire su bicornio mientras sujetan las bridas de su fogosa montura.

Sant Joan en Ciutadella conserva hasta el límite protocolos y tradición de sus fiestas únicas e incomparables. Tras las de Ciutadella, que se celebran el mes de junio, las fiestas del resto de los pueblos se diseminan a lo largo del verano para terminar, entrando ya septiembre, en las de Maó.