Menorca, una encantadora isla del Mediterráneo ideal para tus vacaciones

Illa Menorca

Geografía de Menorca:
Menorca es la más oriental de las islas Baleares
La segunda en extensión con 701 Km cuadrados. Enclavada en el corazón del mediterráneo es la isla más occidental de la provincia. Menorca tiene una longitud de casi 50 Km de Este a Oeste y una anchura máxima de 17 Km de Norte a Sur. La isla presenta dos zonas bien diferenciadas geológica y geográficamente: el norte y el sur. El Norte, llamado popularmente “tramontana”, es la parte más acusadamente montañosa y agreste, sus playas son de arena rojiza y posee paisajes de singular belleza, como el Cabo de Favaritx, punto de encuentro de un terreno adustamente pizarroso y el mar. El Sur, al que se denomina “migjorn”, es mucho más suave y se caracteriza por su tierra rojiza, que formando una meseta termina en altos acantilados costeros, acantilados hendidos por apacibles barrancos cubiertos de pinos y vegetación, que desembocan en magníficas calas de arena dorada.

 

Cala Macarella

Menorca es de perfil globalmente ondulado
En el que se alternan pequeñas y suaves colinas, con fértiles valles, como puede apreciarse desde Monte Toro, el punto más elevado de la isla con sus 357 mts, desde cuya cumbre puede contemplarse buena parte de la geografía de la isla. Una somera descripción de la isla no sería ajustada a la realidad si no tuviera en cuenta uno de sus aspectos más característicos, esenciales además en su historia y que el mar configura: sus magníficos puertos naturales como Maó, Fornells y Ciutadella. De su perfil costero conviene destacar lugares de gran belleza como Es Grau, junto a cuya bahía se encuentra la albufera que es una importante reserva natural; la Isla d’en Colom, la rotunda y perfecta concha de Arenal d’en Castell, la bahía de Addaia, Sanitja junto al Cabo de Cavallería o, ya en la costa sur, rincones como Cala Macarella, Cala Turqueta, Cala Mitjana, Cala Galdana, Trebaluger o Cales Coves.

 

Monte Toro

Menorca es una isla legendaria, de alma remota y de vieja historia
Abierta al mar que la rodea, se ha enriquecido con sucesivos sistemas de vida fruto de las influencias exteriores que aportaron otros pueblos, otras culturas que durante siglos o, simplemente durante años, se asentaron en la isla. Fenicios, cartagineses, romanos, vándalos, árabes, normandos, almohades, catalanes, turcos, ingleses y franceses, completan el mosaico de culturas cuyos rastros no es difícil encontrar en la arquitectura, la toponimia, la gastronomía o el folklore, lo que da a Menorca una especial personalidad, que la diferencia del resto de las Baleares. El primer libro de arqueológia publicado en España fué escrito por un menorquín: Joan Ramis publicó en 1818 un estudio sobre las “antigüedades célticas encontradas en Menorca hasta el siglo V de nuestra era”. Ciertamente el amplio campo de estudio arqueológico que Menorca ofrece es inmenso. Nuestra prehistoria ofrece una abundancia inusitada de huellas y vestigio. Los expertos han catalogado más de 1.000 monumentos de interés, por lo que Mernoca es llamada “Museo al aire libre”.